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La Terapia Transpersonal integra los aspectos espirituales y trascendentes de la Experiencia Humana; es decir, el ir más allá, de lo Personal. Alude a experiencias, procesos y eventos que trascienden nuestra habitual y anestesiada sensación de identidad y facilitan experimentar una Realidad más amplia, más significativa.
Para llegar a esos Descubrimientos, al menos irlos olfateando y atisbando, primero hay que entrar en la Consciencia y el Autoconocimiento del ego. Para ello, las pautas Gestálticas me resultan especialmente útiles al estar centradas en desarrollar el Potencial Humano y por reforzar las cualidades positivas de la Persona más que los posibles trastornos de su personalidad. 

Señalo en el Encabezamiento del Apartado que alterno estas Sesiones individuales y de Pareja con Terapia Chamánica, junto con otras herramientas terapéuticas. Además, coordino y organizo Talleres grupales.

Como indicaba, estas máximas Gestálticas se sustentan en:

El Aquí y ahora: vivir y sentir el presente. Vivir y sentir la realidad.

El Darse cuenta: es el paciente quien ha de constatar lo que le pasa. Solo se necesita ser consciente para cambiar (si se quiere) una conducta.

Aceptar lo que uno es: no buscar ídolos, no aceptar los deberías; ser responsable de los propios actos.

Enfatizar en el cómo o en el para qué más que en el porqué.

Se antepone la Espontaneidad al control; la Vivencia a la evitación de lo molesto y doloroso; el Sentir a la racionalización; en suma: la Comprensión Global de los Procesos

Su objetivo, además de ayudar a la Persona a sobreponerse a síntomas, es permitirle llegar a ser más completa y creativamente viva; a liberarse de los bloqueos y asuntos inconclusos que disminuyen la Satisfacción óptima, Autorrealización y Crecimiento (Que la persona alcance la madurez y consiga pasar del apoyo ambiental al autoapoyo).

Todo ello requiere del terapeuta un uso de sí mismo como instrumento (emocional, corporal, intelectual) que transmita una determinada actitud vital en vez de practicar únicamente una técnica útil contra la neurosis. Su función será guiar, acompañar,   para que la Persona se haga consciente de su situación. Se genera una interacción del Yo, Tú, Nosotros, que rompe la dicotomía habitual terapeuta-paciente.

Así, su profunda implicación con lo Transpersonal y, por tanto, con diferentes corrientes espirituales: Zen, Sufismo, Taoísmo, Meditación Vipassana, Chamanismo... Sobre este último, incide en las intensas similitudes entre un Chamán y un terapeuta Gestalt así como sobre la Espiritualidad "no santurrona" de ambos: (véase texto de F. Peñarrubia. Clica en este enlace).